Los incendios forestales son una triste realidad que verano tras verano asolan nuestros bosques. Todos los años vemos notícias de desfases alcohólicos de turistas en nuestras costas, crueles fiestas populares y accidentes de tráfico. Otra de las grandes lacras veraniegas es la canción del verano… pero aquí estamos hablando de algo muy serio.

Y es que el inminente cambio climático está afectando al ciclo y ferocidad de estos incendios forestales.

Somos el país, en teoría más preparado contra para la extinción de incendios del mundo, pero estos no paran de acrecentarse. En 2015 se dieron un total de 11.899 siniestros, un 20% más que en el año anterior, según datos del INE. 2015 también fue el año más seco desde que se tienen registros, con una media de 16 grados y unas precipitaciones medias de 500mm.

El gran problema es que se mejoran los métodos de extinción pero los presupuestos destinados a prevención se están reduciendo. La causa de los grandes incendios se deben a la acumulación de vegetación que no ha sido controlada por la mano humana. España es el tercer país del mundo con una mayor superficie forestal con un crecimiento anual de 118.500 hectáreas y con un total de 27 millones, aproximadamente el 55% del territorio.

Pero este crecimiento es, más bien de matorrales y no de árboles, lo que favorece la aparición de incendios. Claro, si no se favorecen las políticas y protocolos de control de flora el problema de los incendios nunca acabará.

Causas de los Incendios Forestales

El fuego se provoca por la conjunción entre 3 factores: la existencia de combustible, fuente de calor  y un agente oxidante. En este caso el combustible es la vegetación, y la acción extintora es sobre dicho combustible. El peligro de los incendios se debe más a la velocidad de propagación y a la forma de crecimiento.

La expansión del incendio depende de los accidentes del terreno, la flora y las condiciones meteorológicas.

Gestión del matorral como herramienta de extinción

La masificación de matorral hace que el fuego se haga fuerte y acabe antes con la resistencia del árbol.

Es importante saber extinguir pequeños fuegos para aprender a hacerlo con incendios más grandes, como la reciente tragedia en Portugal. Debe modificarse el objetivo tradicional de acabar con los conatos y centrarse más en la eliminación de los matorrales.

Otro aspecto es la protección de las personas y sus propiedades. Cada incendio es una oportunidad de gestión para la prevención de posibles incendios. Y la gestión de las tareas de salvamento de la población siempre ha de servir para tomar nota de alternativas en la sofocación de fuegos.

Desde Ecoandeco condenamos todas esas conductas imprudentes o realizadas con premeditación o alevosía que son las causantes de los incendios forestales. Este tipo de actos no son solo pueden acabar con tu casa de madera en minutos, también acaban con toda la riqueza de flora y fauna de un entorno medioambiental.

Hemos de concienciarnos de los efectos perjudiciales de estos actos malintencionados. Y es que una casa de madera puede ser sustituída por otra (a pesar del daño emocional de perder una vivienda), pero han de pasar décadas para que un bosque resurja de sus cenizas.

Nuestros materiales están tratados con barnices que permiten una mayor resistencia al fuego, pero la prevención y la concienciación es la mejor manera de proteger nuestros bosques, que también son nuestros bosques.

Puedes pedir información en:

96 285 01 54
ventas@ecoandeco.com

Aspectos Básicos de los Incendios Forestales
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